Vulgaridad, banalidad y mal gusto, todo en uno
Vulgaridad,
banalidad y mal gusto, todo en uno
Recientemente, pero subiendo
a un ritmo imparable, aparecen en ciertos programas de la tele dedicados a los
asuntos de los amores a cualquier edad, parejas que se despachan a gusto sobre
sus preferencias sexuales sin ningún tipo de pudor.
Anoche en First Dates (el programa que
dirige Sobera en la Cuatro). Una
chica de diecinueve años, en apariencia modosita), diciendo, (cuando su pareja
no estaba delante) que tenia que llamar sus amigas para infórmalas (una vez
tomada la confianza de su compañero) de como la tenía de grande (no entro en
detalles por suponer prácticamente a todo el mundo enterado a qué se refería.
Mientras ejemplificaba su tamaño iba al mismo
tiempo marcando sobre la mesa las supuestas dimensiones del miembro. También
añadió que ella no buscaba un amor para toda la vida, que era muy joven y de
momento se conformaba con irse a la cama prácticamente todos los días con alguien
distinto o repitiendo pareja. A partir de ahí se fueron soltando y hablaban sin
pudor sobre el poliamor, relaciones abiertas, santificando sin pudor que en la
variedad está el gusto. ¿Estamos en una forma de legalizar los cuernos)
Otra noche la invitada era una cubana espectacular
en todos los sentidos. Estando a solas confesó que ya se había fijado en el
“paquete” cuando lo vio entrar y también que tenía los pies y las manos
grandes, señal inequívoca de que en la entrepierna guardaba un tesoro que ella
utilizaba a diario.
No soy un meapilas, pero siento una curiosidad
por saber la deriva del programa, pues tal como va es posible que la afirmación
del macho de que se la tiene que amarrar
al muslo será motivo y causa de admiración. Cada vez nos aproximamos más al
espíritu circense.
La literatura española ha sido pródiga en
cientos o miles de textos que guardan relación con el tema que escribo. Pero
siempre se hizo con una punta de picardía e ingenio. Provoca una sonrisa
cómplice y ahí queda.
También me intriga lo de las relaciones
abiertas. Es de suponer que el equilibrio entre el tamaño y las artes amatorias
no serán iguales en todos los casos. Razón suficiente para que a Pepe lo
rechace Virginia porque Felipe es de los que se la ata al muslo. No quiero
entrar en detalles por si se me malinterpreta. Pero el desequilibrio es
evidente cuando abres la posibilidad de cómo se siente Pepe cuando a pesar de
estar enamorado de Virginia es Felipe el que más y mejor galopa.
Hay un librito que escribió el Nobel de Literatura,
don Camilo, que relata las consecuencias de la efusividad en una pareja que
veía, o creía ver, una película en un cine de Archidona. Corría (a propósito)
el mes de octubre de 1971.
Flori, siete de diciembre de 2024

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