El SANTÓDROMO

Viernes de Dolores, la pasión por la Semana Santa es como una droga, no puedes permanecer indiferente ante las acometidas sonoras, rítmicas, diría que con violencia en la forma de acometer la exhibición de los componentes de los pasos procesionales, dando unos zambombazos que retumban los cristales de la casa, menos mal que estos de doble capa, climalit, cuando cierras la ventana desaparece el ruido, y al contrario, cuando la abres el perro se planta delante de la puerta donde ha visto salir a su ama y empieza a lamentarse, no encuentra consuelo, lo agarro y lo subo encima de mis piernas sobre el sofá, pronto se desembaraza y vuelve al lamento, su “mamá” ha salido a hacer unas fotos y vuelve pronto. La calle no es muy ancha antes de girar y conectarse con el “santódromo”, que actúa como una caja de resonancia.

 

Mi preocupación ahora mismo es con este dichoso teléfono, tan complicado de manejar. Lo compré creyendo que esas lentes tan maravillosas, satisfarían  mi idea de la foto perfecta. Es un solemne coñazo. Esto es como si para defenderte de un ataque lo hicieras con un dron, habiendo pistolas. Una cámara fotográfica al  uso proporciona un enfoque más rápido. Ergonómicamente es mucho mejor. El teléfono no es amanoso, en cualquier momento se escurre y cae el vacío. Si le tocas en el punto “X”, cambia la pantalla; si el “Y”, se apaga, o parte por la mitad, o se enciende la luz, o empieza a entablar una conversación contigo, o bien se mete una emisora que no consigues desconectar. El teléfono tiene otras virtudes, la inmediatez, incluso puede conseguir la foto perfecta, pero nunca te ofrecerá desenfundar tu camarica de foco fijo  que aparece en la mano como por arte de magia o bajo el control y la habilidad de un John Wayne cualquiera luciendo el Colt de seis balas.

 

En Flori, el día después de la Virgen de los Dolores, 23 de marzo de 2024

 



Comentarios

  1. Dánae sonríe ante la habilidad verbal del cronista bloguero, que transmite de forma armoniosa, precisa y divertida una historia que el lector/a podría sentir como propia, dadas las coincidencias con sus vivencias.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares